Los berrinches son normales y esperables en los niños de cierta edad. Comienzan entre los 12 a 18 meses, se intensifican a los 2 o 3 años y disminuyen a partir de los 4 años.
Por ende si dentro de esas edades los niños hacen caprichos, quieren hacer aquello que no pueden y se enojan cuando no se les da lo que piden, podemos decir que es totalmente normal y que está indicando que su personalidad está en formación. Si bien todas estas cuestiones son esperables, como papás hay cosas que debemos hacer para acompañar y ayudar a nuestros hijos en este proceso de crecimiento y aprendizaje:
Debemos mostrarles lo que pueden y lo que no pueden hacer, poniendo límites y marcando los "NO" bien claros, de esta forma vamos construyendo la contracara del berrinche.
¿Porqué los límites son necesarios?
Pensemos el límite como una forma de delimitar el terreno de nuestros niños, imaginemos lo inmenso que puede ser el mundo para ellos, poniendo límites estaríamos acotando su mundo, haciéndoselo más chiquito, mas acorde a ellos mismos y así se sentirán más contenidos y por lo tanto amados y mimados. Poner límites es una forma de cuidar a nuestros hijos, de contenerlos. Quizá pensándolo de esta forma nos puede resultar más fácil poner límites, sabiendo que aunque se enojen y pataleen, estamos haciendo lo mejor para ellos y les estamos dando amor.
Los chicos buscan contención a través de la puesta de límites y ahí estaremos nosotros como papás para contenerlos.
Algunas cositas a tener en cuenta:
- Si papá le dice que no y mamá que sí, el niño enseguida sabrá a quién pedirle las cosas, nos tomará el tiempo y nos será muy difícil lograr que respete los límites.
- Evitemos los dobles mensajes. Si le decimos que no y al otro días que sí con respecto a la misma cosa, no entenderá si aquello que quiere se puede hacer o no.
- Si le decimos que no a algo que quiere hacer, le podemos ofrecer aquello que sí puede hacer. Tienen que saber que no todo está prohibido para ellos. Esto suele dar muy buenos resultados!
- Seamos concretos para que entiendan de que se trata el reto.
- Estemos tranquilos al momento de poner un límite, sin gritos. Los gritos generan más gritos y por ende más berrinches! Recordemos siempre que nuestros hijos nos imitan, si gritamos, ellos gritarán.
Finalmente, es importante que nuestros niños puedan entender aquello que se puede y aquello que no, lo que está bien y lo que está mal, de esta forma aprenderán a socializarse, a respetar ciertas normas y reglas para poder compartir y convivir en la sociedad en que vivimos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario