viernes, 8 de junio de 2012

Prejuicios: ¿Qué pueden hacer los papás?




Acepte a cada uno de sus hijos como único y especial. Déjeles saber que usted aprecia y reconoce sus cualidades individuales. Los niños que se sienten bien consigo mismos están menos propensos a desarrollar prejuicios. También ponga atención a las cualidades especiales de otra gente y discútalas con sus hijos.

Ayude a que sus niños sean sensibles a los sentimientos de otra gente. Estudios indican que los niños que reciben cariño y atención tienen menos probabilidades de desarrollar prejuicios. Comparta con sus hijos historias que les ayuden a entender los puntos de vista de otra gente. Cuando ocurren conflictos personales, aliente a los niños a pensar sobre como puede estar sintiéndose la otra persona.

Asegúrese que sus niños entienden que el prejuicio y la discriminación son injustos. Haga una regla firme que ninguna persona debe ser excluida en base a su raza, religión, grupo étnico, acento, sexo, incapacidad, orientación sexual o apariencia. Señale y discuta la discriminación cada vez que la vea.

Enséñele a los hijos el respeto y el aprecio de las diferencias a través de oportunidades de interacción con gente de diversos grupos. Estudios revelan que los niños que juegan y trabajan juntos con un objetivo en común desarrollan actitudes positivashacia los otros. Los deportes en equipo, bandas, asociaciones escolares y programas de la comunidad, son ejemplos de actividades que pueden ayudar a contra-rrestar los efectos de barrios homogéneos. Además de las experiencias directas, brinde oportunidades para que los niños aprendan sobre la gente, mediante libros, programas de televisión, conciertos u otros programas que muestran características positivas de otras culturas.

Ayude a que los niños identifiquen ejemplos de estereotipos, prejuicio y discriminación. Asegúrese que ellos saben como responder a tales actitudes y comportamientos cuando ocurren delante de ellos. Las noticias de televisión y programas de entretenimiento, así como las películas y periódicos, a menudo proveen oportunidades para la discusión. Según estudios recientes, el estímulo del pensamiento crítico puede ser el mejor antídoto contra el prejuicio.

Anime a sus hijos a crear cambios positivos. Dígales como pueden ellos responder al pensamiento prejuiciado o a actos de discriminación que ellos vean. Pintar sobre los letreros racistas en las paredes, escribir cartas a los productores de televisión que promueven la programación de estereotipos, o confrontar el comportamiento discriminatorio de un compañero, son todas acciones apropiadas. El confrontar a compañeros es particularmente difícil para los niños, así que necesitan una respuesta lista para tales instancias. Si otro niño recibe insultos hirientes, un observador podría simplemente decir : "No lo/la llame así. Llámelo/la por su nombre". O, si su hijo es la víctima, "No me llame así. Eso no es justo" o "A usted no le gusta que lo insulten ni a mi tampoco". En todo caso, trate de ayudar a que su hijo se sienta cómodo/da al señalar la injusticia.

Tome la acción apropiada contra el prejuicio y la discriminación. Por ejemplo, si otros adultos usan lenguaje intolerante alrededor de sus hijos, usted no debería ignorarlo. Sus hijos necesitan saber que esa conducta es inaceptable aunque sea de un adulto familiar. Una frase sencilla bastará: "Por favor no hable de esa manera delante de mi o mis hijos" o "Ese tipo de broma me ofende". Los adultos deben seguir los mismos principios de conducta que ellos esperan de los niños.

Fuente: Revista Futuros

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