La enuresis es la emisión de orina (micción) involuntaria durante el sueño a una edad mayor de 5 años. Se trata de un problema común que afecta a niños y a su entorno familiar.
“Una de cada 10 personas tuvo esta alteración en la infancia. En los chicos puede causar ansiedad, interferir en sus relaciones sociales y mermar su autoestima. También la familia se resiente en su desempeño social y en su economía”, dice el médico urólogo Fabián Yaber.
De acuerdo a la experiencia de Yaber, quien es docente de la cátedra de urología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR y urólogo del Hospital Provincial de Niños Zona Norte, cuando los padres vienen a consultar es porque están cansados de los inconvenientes que trae esta alteración.
“Los chicos con enuresis nocturna pueden mojar la cama no sólo una vez, sino dos o tres veces por noche. Los padres en ocasiones deben cambiar el colchón y muchos les siguen poniendo pañales a sus hijos de 8 o 9 años cuando se van a dormir. Por lo tanto afecta la cuestión económica, pero principalmente las relaciones
sociales del niño, quien deja de ir a dormir a la casa de los amigos y a campamentos por vergüenza”, cuenta.
El especialista agrega que un 16 por ciento de los niños moja la cama por la noche y este trastorno se da con más frecuencia en varones que en nenas (cada 2 varones, una nena). Además en función de estadísticas se conoce que un 15 por ciento resuelve el problema espontáneamente, aunque sin tratamiento no se curan todos los casos, ni lo hacen en el momento oportuno.
En torno a esta afección existen mitos e ideas erróneas. Como por ejemplo, el hecho de asociarla únicamente a factores psicológicos, cuando en realidad —aclara— se considera que la causa de la enuresis nocturna se relaciona principalmente con factores biológicos como la maduración del sistema nervioso central, una capacidad vesical reducida o los niveles de la hormona antidiurética.
También los factores genéticos están relacionados con la enuresis nocturna, ya que quienes tienen antecedentes familiares tienen más chances de tener este problema. “Si uno de los padres era enurético, casi el 45 por ciento de los hijos podrá serlo; si ambos padres lo eran, entonces ese porcentaje aumenta casi al 75 por ciento”, especifica.
Influencia del estrés
La alteración afecta a chicos mayores de 5 años, edad en la que se espera hayan logrado el control urinario. Puede clasificarse en primaria, cuando el niño nunca pudo controlar la orina de noche, el tipo más frecuente (80 por ciento); y en secundaria, cuando comienzan a mojar la cama luego de 6 meses de control.
Esta última suele vincularse con hechos estresantes como puede ser una mudanza, nacimientos de hermanos y separación de padres. ¿Cómo se diagnostica? En primer lugar el médico realizará una entrevista a los padres, donde preguntará, entre otros aspectos, acerca de los antecedentes familiares. Luego descartará que el hecho de hacerse pis en la cama tenga que ver con otras causas, que no están relacionadas con la enuresis como por ejemplo una infección urinaria, una anomalía del árbol urinario o alguna patología neurológica. Para ello pedirá los estudios correspondientes.
Para el estudio de la enuresis se realiza un examen de orina y una ecografía. También es muy importante la realización de una cartilla miccional, la cual se le pide a los padres. Se trata de un registro que deben llevar sobre cuánto orina en 24 horas, cuánto orina de noche, con qué frecuencia durante el día y la capacidad de su vegija (juntan la orina en un frasco, la miden y luego la tiran).
Con respecto al tratamiento está el farmacológico y el que no utiliza medicación. Existen drogas útiles en determinados casos y también se aconsejan algunas medidas para controlar la alteración como disminuir la ingesta de líquido antes de irse a domir.
Cuando el niño empieza a resolver la afección hay un antes y un después, que se nota en su vida social. “El niño empieza a integrarse socialmente con todos y recupera su autoestima”, cierra Yaber.
Algunos consejos
El médico urólogo Fabián Yaber, quien también se desempeña en el Sanatorio de la Mujer, brinda algunos consejos a tener en cuenta a la hora de abordar la enuresis:
- Disminuir la ingesta de líquido durante la noche, a partir de las 19 horas.
- Que el chico participe en el tratamiento. Se debe involucrar tanto el niño como la familia.
- No castigarlo cuando moja la cama, ya que es una micción involuntaria. Reconocerlos cuando pasan una noche seca. Se puede marcar en un calendario los días que se hacen pis en la cama y los que no, a modo de juego y también como una manera de hacerlos participar.
Artículo publicado por Belén Travesaro en el diario La Capital de Rosario, el 22/11/2011

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